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Martes, 5 de enero de 2016

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san Juan Neumann


1 Juan 4:7-10
Salmos 72:1-4, 7-8
Marcos 6:34-44

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Reflexiones Similares

dame los hechos

Jesús "tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. También repartió los dos pescados entre la gente. Todos comieron hasta saciarse" (Marcos 6:41-42).

En el tiempo de Navidad, celebramos el hecho histórico de Dios hecho hombre y nacido en Belén. La Navidad no debería ser acerca de un reno ficticio, muñecos de nieve y otros personajes de dibujos animados. La Navidad es acerca de la Palabra de Dios, la cual literalmente se convirtió en carne (Jn 1:14). El nacimiento de Jesús en un establo en Belén no es sólo un símbolo, sino un hecho.

En la lectura del Evangelio de hoy, leemos acerca de otro hecho: la multiplicación de los panes y los peces. Esta multiplicación es literalmente un milagro. Jesús no hizo que la gente compartiera su cena; Él creó comida para todos de la nada (ver Heb 11:3). Los apóstoles sabían que las personas en la multitud no tenían alimentos (Mc 6:36). Los apóstoles eran de la misma cultura que la multitud. Sabían las costumbres de estas personas mucho mejor que nosotros. Ellos sabían que tomaría "200 días de salario para dar de comer a todos" (Mc 6:37). Aunque los apóstoles no fueran contadores, no les resultaba difícil contar unos "cinco mil hombres", ya que "la gente se sentó en grupos de cien y de cincuenta" (Mc 6:40, 44). Jesús dio los panes y los peces a los apóstoles para distribuirlos (Mc 6:41). Podían ver si se estaban creando los panes y los peces o simplemente desempaquetándolos. La interpretación objetiva de este pasaje de la Biblia por casi dos mil años ha sido que Jesús hizo un milagro literal, histórico, y de hecho multiplicando los panes y los peces (véase Catecismo, 1335).

En esta temporada de Navidad, cree en los milagros, literalmente.

Oración:  Padre, que mi vida pueda se base en tu Palabra y no al revés

Promesa:  "Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos amó y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados" (1 Jn 4:10).

Alabanza:  San Juan, un misionero de Bohemia a los EE.UU., difundió la fe en Maryland, Ohio y Pensilvania.

Rescripto:  †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 24 de augusto de 2015.

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