“te he llamado por tu nombre” (is 43:1)
“Zaqueo…” (Lucas 19:5).
Jesús llamó a Zaqueo por su nombre. Fue la primera palabra que Jesús le dijo: “Zaqueo, baja pronto” (Lc 19:5). El Señor dice: “te he llamado por tu nombre, tú me perteneces” (Is 43:1). Zaqueo pensó que era él quien buscaba a Jesús al subirse a un sicómoro en el camino de Jesús (Lc 19:3-4). En realidad, era Jesús quien buscaba a Zaqueo (Lc 19:10).
Jesús dice a los cristianos de Laodicea en la primera lectura de hoy: “Yo estoy junto a la puerta y llamo…” (Ap 3:20). En efecto, Jesús “llamó a la puerta de Zaqueo” caminando directamente hacia ese sicómoro. Zaqueo le abrió la puerta a Jesús (ver Ap 3:20) y, literalmente, cenó con él (Lc 19:5ss).
A diferencia del joven rico que no pudo responder al llamado de Jesús (Mt 19:21-22), Zaqueo no permitió que nada obstruyera el camino de Jesús hacia su corazón. Zaqueo “lo recibió con alegría” (Lc 19:6). Donó “la mitad de sus bienes” (Lc 19:8). En cambio, el joven rico no pudo desprenderse de sus posesiones y “se retiró entristecido” (Mt 19:22) de la invitación de Jesús.
Jesús llama a la puerta de tu corazón. Te llama por tu nombre. ¿Puedes bajar corriendo a recibirlo?
Oración: Jesús, no soy digno de que entres en mi casa (Mt 8,8), pero te recibo con toda mi gratitud y alegría. “¡Ven, Señor Jesús!” (Ap 22:20)
Promesa: “El Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido” (Lc 19:10).
Alabanza: Santa Isabel era viuda y tenía tres hijos. Murió a los veinticuatro años tras dedicarse por completo al servicio de los pobres.
Referencia: (Esta enseñanza fue presentada por un miembro del equipo editorial).
Rescripto: La revision no estaba disponible en el momento de la impresión ni al ingresar al sitio web.
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