cruzado
“Jesús le dijo: ‘Recorre toda la ciudad de Jerusalén y marca con una T la frente de los hombres que gimen y se lamentan por todas las abominaciones que se cometen en medio de ella’. Luego oí que les decía a los otros: ‘Recorran la ciudad detrás de él…’” (Ezequiel 9:4-5).
El profeta Ezequiel escribió que aquellos marcados con X serán salvados de destrucción. En hebreo, la letra traducida como “X” es taw, una letra en forma de cruz o de T. Por lo tanto, la profecía de Ezequiel puede entenderse como que aquellos marcados con la señal de la cruz serán librados de la destrucción y la condenación. Juan en el Apocalipsis dice lo mismo cuando proclama que aquellos que tengan el sello del Dios viviente en sus frentes serán salvos (Ap 7:3), mientras aquellos con la marca de la Bestia serán “arrojados vivos al estanque de azufre ardiente” (Ap 19:20).
¿Tienes la señal de la cruz marcando tu vida? Esto no es de simplemente santiguarnos con la señal de la cruz, sino de cargar cada día con nuestras cruces, negándonos a sí mismos, sacrificando nuestras voluntades y placeres, y siguiendo en los pasos de Jesucristo crucificado (Lc 9:23; ver Rom 12:1). ¿Cuántas veces haremos la señal de la cruz en nuestras vidas hoy? ¿Cargaremos nuestras cruces de reconciliación, perdón, evangelización, rechazo, persecución, castidad, servicio, caridad, oración, ayuno, y pobreza evangélica? ¿Nos santiguaremos con la señal de la cruz en vida tan frecuentemente y profundamente que será obvio que estamos crucificados con Cristo? (Gál 2:19) Con esta cruz en nuestra vida, seremos librados de la destrucción y entraremos a la vida eterna.
Oración: “Te adoramos, Cristo, y te bendecimos, porque con Tu Santa Cruz redimiste al mundo”.
Promesa: “Donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, Yo estoy presente en medio de ellos” (Mt 18:20).
Alabanza: Todavía de luto por la muerte de su esposo, santa Juana Francisca de Chantal, aunque vivía con su suegro gruñón, irradiaba la alegría del Señor.
Referencia:
Rescripto: La revision no estaba disponible en el momento de la impresión ni al ingresar al sitio web.
El Nihil Obstat establece que no existe impedimento para la publicación de un libro o folleto. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.
