salvado
“Y ese día se salvó la vida de una inocente” (Daniel 13:62).
Se salvó la sangre inocente de Susana (Dn 13:62). No se salvó la sangre inocente de Jesús para que nosotros fuéramos salvos. No se salvó la sangre culpable de los dos ancianos malvados (Dn 13:61-62), pero sí la sangre culpable de la mujer sorprendida en adulterio (Jn 8:1ss). Nuestra propia sangre culpable fue perdonada, porque Dios “no escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros” (Rom 8:32).
Los israelitas fueron salvados en la primera Pascua por la sangre del Cordero rociada en los postes de sus puertas (Éx 12:7). Debían pronunciar estas palabras en cada celebración de la Pascua: “Éste es el sacrificio de la Pascua del Señor, que pasó de largo en Egipto por las casas de los israelitas cuando castigó a los egipcios y salvó a nuestras familias” (Éx 12:27). Esto es clave: somos salvados por la sangre del Cordero de Dios rociada en nuestros corazones.
“Y cuando pienso que Dios, no perdonando a su Hijo, lo envió a morir, apenas puedo creer que, en la cruz, llevando con alegría mi carga, Él sangró y murió para quitar mi pecado” (del himno, ¡Cuán grande eres!).
La misión de Jesús es librarnos del destino que nuestros pecados nos han acarreado. Nos libramos del infierno al aceptar Su misericordia. Nuestra misión es no escatimar esfuerzos para guiar a tantas almas a Jesús como sea posible.
Oración: Padre, dedico mi vida a amar y servir a Jesús
Promesa: “Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo” (Sal 23:6).
Alabanza: San Toribio, obispo del Perú, es el patrono de los derechos de los pueblos originarios y de los obispos latinoamericanos.
Referencia: (Esta enseñanza fue presentada por un miembro del equipo editorial).
Rescripto: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Nihil Obstat (no existe impedimento para publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo 1 de febrero de 2026 al 31 de marzo de 2026. Otorgado el 4 de noviembre de 2026. Reverendo Steve J. Angi, Canciller y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, Ohio
El Nihil Obstat establece que no existe impedimento para la publicación de un libro o folleto. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.
